En los últimos tiempos, ha aumentado considerablemente la utilización de plataformas de juegos de azar y apuestas. Estos oferentes de estos servicios se encuentran inmersos en la totalidad legalidad que les imponen las diferentes Administraciones Públicas, contribuyendo en gran medida a las arcas del Estado a través de los diferentes gravámenes, y ofreciendo una salida laboral a miles de personas en todo el planeta

El juego siempre ha generado controversia desde tiempos inmemorables, y en la actualidad no iba a ser menos. Son muchas las voces críticas que surgen casi a diario de manera interesada, desde el desconocimiento del sector, con el único afán de poder quebrar la buena salud con la que cuenta la actividad.

Esta tendencia no solo ocurre en España, sino que son prácticas generalizadas a nivel europeo y mundial. De hecho, muchos Gobiernos se ven influenciadas por estas críticas vertidas sobre el sector y que se instauran de manera errónea en la sociedad, para imponer marcos legales mucho más estrictos a esta actividad, incluso pensando en prohibir actividades adyacentes como la publicidad de este sector dentro de sus fronteras.

Un claro ejemplo de ello, se encuentra en el Reino Unido, y es que desde las Islas intentan promover una legislación mucho más estricta para ubicar a estas plataformas y para que puedan desempeñar su actividad de una manera total, como hacen en estos momentos.

No han tardado en aparecer voces autorizadas desde el propio sector del juego, que critican severamente este cambio de mentalidad por parte de los gobernantes. Una de ellas, es la de Kenneth Alexander, CEO de GVC una de las empresas referente en las apuestas. Alexander contempla con buenos ojos que se promuevan medidas en búsqueda del ansiado juego responsable, en cambio se opone diametralmente a algunas de las prohibiciones que se quieren promover desde un lobby internacional, que únicamente busca poner límite a las ganancias de esta opción de ocio y a su crecimiento sostenido. Siendo este hecho “incompresible” en las palabras del CEO de GVC recogidas por el sitio web español TragaperrasWeb.

Normalmente, el prohibir suele tener el efecto contrario del buscado. Al quitar del mercado cualquier actividad existente, los usuarios asiduos a la misma, buscarán en el mercado ilícito seguir desempeñándola como hasta el momento, pero eso sí, no dejarían ningún rédito en las arcas del Estado, ni generarán empleo legal, al operar al margen de la ley. En este sentido se encamina la opinión de Julian Buhagiar de RB Capital quien afirma que “de prosperar las