Muy poco ponderada, elegante, positiva ha sido la respuesta dada por Egiguren en el Diario Vasco de San Sebastian a la pregunta de este periódico sobre el Himno Vasco. Este extraño personaje de la política vasca que debería actuar más en clave de suma que de resta, mucho más habida cuenta del respeto que ha tenido la sociedad con él a pesar de su peripecia judicial de 1992 en relación a su esposa, algo que a alguien del PNV no se le hubiera respetado, para una vez más y gratuitamente y sin venir a cuento cargar contra la historia y contra el PNV.

El medio nos ha preguntado a Martin Auzmendi de EE, a Egiguren del PSE y a mi del PNV sobre aquella votación que hubo en el Parlamento Vasco el 14 de abril de 1983. Auzmendi explica el por qué presentaron el Gernikako Arbola defendido entonces por José Luis Lizundia. Omite que el antipeneuvismo de la llamada Izquierda Vasca es proverbial. Su complejo  de inferioridad es de nota y no resisten que una organización cumpla 125 años y además gobierne en todas las instituciones siendo ellos tan superlistos y tan superguapos. No han sido capaces nunca de asumir a Sabino Arana poniéndolo en el contexto de aquel desastre que se vivía a fines del XIX y de lo que aportó a la causa vasca. Son realmente mezquinos. Pero eso no lo vamos a cambiar hasta que pasen otros cien años.

En el caso de Egiguren la cosa es peor. Saca a pasear a Tomás Meabe sin decir que era un disidente del PNV, cuyo cuadro, por cierto, fue salvado por gentes del PNV. ”La letra era tan impresentable-dice- por su tinte racista que se quitó. Por eso tenemos un himno sin letra, como en España”.

Que revise Egiguren el Diario de Sesiones. La letra fue un acuerdo con el CDS pero no por racismo alguno sino por  las alusiones religiosa a Dios y a la Cruz. Hay gentes que son tan ateas y tan militantemente  antireligiosas que incomprensiblemente, sin creer en nada, persiguen alusiones históricas de este tipo como si les fuera la vida. Egiguren es uno de estos. De siquiatra. Pero si es verdad que la letra se quitó para salvar la melodía y el acuerdo el gobierno vasco de 1936 en un gobierno de concentración donde estaba el PSE lo hizo juntamente con la ikurriña, iniciativa por cierto del PSE, es como si alguien quiere poner en cuestión la ikurriña pues fue Sabino Arana con su hermano quienes la diseñaron. El caso es manifestar su inveterado complejo antipeneuvítico.

Podía el PSE haber planteado una letra nueva pero nunca lo ha hecho. Su himno, no nos olvidemos y el que cantan en sus Congresos es la Internacional.

Dice Egiguren que al PNV nunca le entusiasmó la figura de Iparraguirre porque era un liberal. Mentira. Sería liberal con su familia a la que abandonó malamente, pero de liberal nada. Fue un carlistón que cantaba la pérdida foral. Lo que no le gustaba a Sabino Arana que quería romper con todo ese mundo español monarquizante y por eso decidió innovar, algo que no le perdonan los Egiguren de turno.

A Sabino Arana no le gustaba que dijera que había que expandir los frutos por el mundo cuando el pueblo vasco perdía su idioma, su genio civil, su alma. Iparraguirre era un bohemio. Arana un político de larga mirada.

“El de Iparraguirre es el único himno internacionalista y el único que no habla de cortar cabezas”, dice Egiguren y pienso si este hombre está en sus cabales. ¿Dónde dice  el Himno Vasco aprobado en 1983 en discusión parlamentaria que hay que cortar cabezas?. Incomprensible que este sea su argumento.

Entiendo que esté más con García Damborenea que con el Lehendakari Aguirre por haber sido este un significado jelkide cosa que a Egiguren le pone de los nervios.

Para Egiguren no existe la historia institucional de este país habiendo sido presidente del Parlamento Vasco con los votos del PNV. No existe el Congreso Mundial Vasco de 1956 en Paris donde el Lehendakari Aguirre ratificó la ikurriña, el himno y el nombre de Euzkadi. Para Egiguren solo existe Arnaldo Otegi, su  jaleadísima negociación con ETA que nos la vende como básica cuando siendo Patxi López lehendakari se enteró del fin de ETA en un tren en Estados Unidos y no tenía ni idea de la gran acción de Egiguren merecedor al parecer  del Premio Nobel de la Paz.

Los que dicen que el Himno Vasco no se conoce, no analizan de la campaña que tiene encima y porque carece de letra y porque no se ha entonado casi nada, pero tampoco se conoce el Himno de Riego, el Himno de la República siendo más conocida la Marcha Real. ¿Es partidario Egiguren de dar suela al Himno de Riego?. Parece  que si.

Por eso le gusta el Gernikako que habla de Dios y de un Árbol en Bizkaia. Se lo debía hacer mirar.

Detrás de todo ésto hay una clara operación de las gentes de Bildu, de ese mundo de la cultura que quieren hacer suyo previamente machacando todo lo anterior porque ellos no estuvieron en sus orígenes, y Egiguren, por un sentimiento antiPNV elemental y primario, les baila el agua.

Es la única explicación.

Que pena que este Egiguren no sea un socialista constructivo y estudioso de la historia de su propio partido.