Desde pequeño llevo una lección muy importante que me enseñó mi madre: es necesario buscar conocimiento en todo momento. Estudiar y continuar aprendiendo es fundamental para cualquier trabajador. En medio del fútbol no es diferente, tanto los jugadores activos como los ex jugadores, entrenadores y gerentes deben actualizarse constantemente.

Ese pensamiento me acompaña hoy y me ayuda en mi posición actual. Soy vicepresidente de FPF (Federação Paulista de Futebol) y me considero inquieto. Tomo muchos cursos de mejora en el área de deportes y gestión empresarial, y creo que este es el camino hacia un fútbol brasileño más profesional e inclusivo.
Cuando tuve mi primera oportunidad de jugar para un club de fútbol profesional, Guarani-SP, mi madre me dijo que solo me dejaría mudarme a Campinas y perseguir este sueño si continuaba estudiando. Eso fue lo que hice. Estudié en una escuela técnica de procesamiento de datos y, cuando gané el cuarto campeonato mundial con la selección brasileña, en 1994, ya estaba entrenado en informática.
Muchos ex jugadores cometen el error de pensar que solo el conocimiento empírico, lo que viven en el campo, es suficiente. Pero están equivocados. Esta experiencia en un deporte de alto rendimiento como el fútbol es muy importante, pero debe combinarse con estudios externos.
Siempre entendí que tener un conocimiento diverso, incluso de cosas fuera del fútbol, ​​siempre me ayudaría mucho. Cuando eres más inteligente, piensas mejor y tomas mejores decisiones.
Esto se aplica al jugador en el campo, que comprende perfectamente el plan de juego y lo que sucede a su alrededor, sabe lo que tiene que hacer y termina desempeñándose mejor, incluso bajo presión. Funciona para el entrenador, que comprende mejor la dinámica del juego, sus tácticas y desafíos, sabe cómo liderar y administrar a su grupo de atletas de la mejor manera posible, y aún cumple con las expectativas de la junta. Y también vale mucho para los oficiales del club, que comienzan a confiar en el conocimiento técnico para tomar las mejores decisiones administrativas, pensar de manera más racional y menos con el corazón de los fanáticos.
En otras palabras, esta búsqueda constante de conocimiento abre puertas y hace que los jugadores, entrenadores y gerentes vean todas las posibilidades, midiendo las consecuencias y ayudando en la toma de decisiones.
Los errores sucederán en el camino, pero no puede tener miedo de intentarlo. Solo aprende de lo que sale mal y cambia, mejora para seguir evolucionando personal y profesionalmente.
Por eso creo en la necesidad de invertir constantemente en educación. Debe ser primordial, tanto en el fútbol como en otros deportes. Y debe hacerse desde los jugadores base, a través de los profesionales, hasta los mejores clubes y federaciones. Solo así evolucionará el fútbol, dentro y fuera de la cancha.