En el pasado remoto, Dios dijo a los humanos ¡NO MATARÁS! Este mandamiento, el quinto, no deja de resultar chocante cuando proviene de un ser colérico y vengativo que no dudó en bañar en sangre a todo aquel que contravino sus dictados. Su mensaje inspirado por los manipuladores sociales iba destinado a un pueblo primitivo e ignorante del que cualquier líder preferiría su temor a su afecto. Con el tiempo, transcriptores más ilustrados edulcoraron la figura de ese Dios bárbaro que dio paso a ese nuevo ser, de carácter compasivo y misericordioso, que retrata el Nuevo Testamento. Esta ficción, con mayor valor literario que de verdad revelada, sirvió para prolongar el dominio sobre los humanos durante cientos de años, y la corte de apologetas de la fe católica se extendió por el mundo originando nuevos centros de poder y manipulación social interconexionados adoptando una estructura arborescente al igual que las neuronas cerebrales. Siempre he sostenido que, al margen de toda influencia, el hombre atesora en su interior un concepto de moral natural ¡LA VERDADERA! ya que sólo puede considerarse auténtico pecado aquel que haya sido así considerado, independientemente del tiempo y del espacio, p. ej.: maltratar a un ser débil ha constituido un hecho despreciable en cualquier parte del mundo y en cualesquiera de los tiempos, presentes o pasados. Este factor resta fuerza y autenticidad al mandato divino. Matar no es un hecho indiscutiblemente perverso, cuando a ojos de la humanidad existen circunstancias atenuantes y hasta eximentes que restan solidez a la hora de catalogar el nivel delictivo del hecho. A lo largo de mi existencia he visitado países en los que la vida de un ser humano carecía de valor y algunos que atravesaban tal clima de violencia que convertían a la muerte en un fenómeno cotidiano. Todo esto unido a que nuestra mente ha sufrido constantemente la agresión de un sinfín de mensajes interesados y contradictorios que la condujeron a un estado de confusionismo que hizo al hombre dócil ante el mandato de los creadores de opinión. Políticos, financieros, religiosos y demás ralea dieron origen a un pequeño estado de inspiración diabólica donde reinó la ambición y el afán de supervivencia de la secta. Este estado que ha llegado hasta nuestros días tratando de hacerse perdonar por sus pasados intereses bastardos que lo llevaron a aliarse con los sectores más tenebrosos de la humanidad sirviéndoles en bandeja de plata profusión de manjares al gusto de tan siniestros invitados, el dinero, la política y el poder eligieron según sus preferencias y juntos traspasaron el umbral de ese averno emisor de las inercias ocultas entrando a formar cuerpo con aquellos que persiguen crear una sociedad de estructura piramidal con una base de seres elementales destinados, al igual que las abejas o las hormigas, a formar parte de ese tejido productivo que conjuntamente con el resto de las sustancias sujetas al ordenamiento que propicia la granulometría, al transcurrir de los años, se han convertido en un conglomerado uniforme de notable resistencia, donde cada uno tiene su lugar asignado. Ante la pétrea solidez de esta magna obra, con el devenir de los tiempos, proliferaron grupos de individuos que aglutinados por el fanatismo ideológico no tuvieron más motivación que el desmoronar estas estructuras, otrora inexpugnables y al igual que las hiedras venenosas las abrazaron buscando minuciosamente una leve grieta en su pulida superficie para incrustarse en ella y así extender su savia portadora del veneno lento del relativismo y como consecuencia, el mundo dejó de ser blanco o negro surgiendo toda una infinita paleta de grises, y lo que antaño fue delito o pecado evolucionó hasta cambiar profundamente en su esencia. Recuerdo que en mi niñez las leyes penaban traer café de Portugal o tabaco de los barcos, y los que en aquella época eran designados como” Maricones” estaban afectados por la LEY DE VAGOS Y MALEANTES. Las menores se consideraban víctimas de aquellos adultos que robaban su inocencia obteniendo goce ilícito de sus encantos y, tras muchos debates, se llegó al consenso de que las menores eran unas “viciosillas” que pensaban fríamente. ¡Hoy me voy a tirar a D. Fulgencio! y tal vez tuviesen razón. Ante esto la gente de bien se vio privada de modelos y, a falta de hombres íntegros a quien seguir, fijó sus ojos en ídolos de barro que lideraron una “nueva sociedad” carente de principios, donde los ciudadanos creyeron dejar de estar estabulados y, al igual que las gallinas camperas actuales pasaron a soñar que vivían en libertad moviéndose libremente dentro del cercado, pero para dar un tinte de realidad al espejismo, este se hizo tan grande y tan bien abastecido que contadas aves asumieron el sacrificio de alcanzar sus lindes y así poder constatar la existencia de vallas electrificadas. Pronto se implantarán los climas artificiales y los planes sistemáticos de eliminación de aquellas que, por las leyes de la naturaleza, hayan dejado de poner huevos.

Y una vez matizado mi PRIMER EXPONENDO, paso al segundo, último y definitivo afirmando que, con la moral vigente, EL REPUDIO O ACEPTACIÓN DEL CRIMEN DEPENDE DE NUESTRAS FILIAS Y FOBIAS PERSONALES Y DE LA EMPATÍA QUE LA POSIBLE VÍCTIMA NOS GENERE. Así, ¿Quién mataría a un dulce gatito? y ¿Quién no mataría a una “dulce” ratita? Aquí, el hombre actúa por sus sentimientos e inclusive por su instinto de repulsión y autodefensa, lo cual deja en entredicho que el NO MATARÁS forme parte de la moral natural del individuo. Si esto fuese cierto, qué acto repudiable estaríamos cometiendo al perseguir con saña buscando el genocidio de las bacterias ¿QUÉ ARGUMENTOS PODEMOS ADUCIR EN NUESTRA DEFENSA? si consideramos:

1.-​Que son seres vivos

2.-​Que como tal siguen el consejo divino de: “CRECED Y MULTIPLICAOS”

3.-​Que para ellos es lícito tratar de proteger a su descendencia buscando un medio favorable a su crecimiento y nutrición, ¡el cuerpo humano!

Sin embargo, ¿Por qué no ejecutamos a un monstruo repulsivo como El Chicle? a pesar de ser:

1º) ​Un tarado sin sentimientos.

2º)​ Un vicioso.

3º) ​Un ser dañino.

4º)​ Un monstruo feo de alma y de aspecto repulsivo.

Y, aquí entra la falsa moral cristiana. Lo lógico sería cortarle el cuello en caliente, pero eso es cruel, y por no asumir la responsabilidad de la decisión perdemos el tiempo en largos procedimientos jurídicos en la absurda idea de que un día, tal vez, verá la luz divina y se arrepentirá profundamente. Muy atinado en este caso es el citar el ejemplo de Eleuterio Sánchez, conocido como “EL LUTE”, que tras ser paseado “Bajo palio” como ejemplo y modelo de los métodos de reinserción social, un día, para desgracia de “los piadosos”, sacó la bestia que llevaba dentro y propinó una brutal paliza a su compañera ¡Angelito! Tal vez no sepan como el pobre Lute empezó su carrera delictiva, permítanme que les cuente lo que en su momento leí: Pues héteme aquí que paseaba nuestro aludido plácidamente por Madrid en compañía de su amigo, conocido como “EL MEDRANO”, cuando este último se sintió instantáneamente atraído por la esplendidez de los glúteos de una dama que caminaba en compañía de un caballero (supuestamente su marido), el Medrano no lo dudó, extendió el brazo y con su mano sobó el objeto de su deseo. Lógicamente el caballero acompañante se volvió y le hizo frente, y la “pobre criatura marginal” espoleada por el hambre y maltratada por una sociedad injusta, que le negaba el sustento espiritual de acariciar tan tentadoras protuberancias, sacó la pistola y propinó dos tiros a quemarropa al caballero ¡Valiente hijo de puta! Y, ante esto ¿CABRÍA SEÑALAR COMO ASESINO A AQUEL QUE, EN JUSTO EJERCICIO DE LA VENGANZA, CLAVASE Y RETORCIESE UN CUCHILLO EN EL CUELLO DE ESE MALNACIDO? Y aquí llegamos a la conclusión. MATAR ES MORALMENTE ACEPTABLE CUANDO LA ACCIÓN VA DIRIGIDA A UN INDIVIDUO QUE NOS DAÑÓ GRAVEMENTE, O QUE PRESENTA INDICIOS RACIONALES DE LLEGAR A CONSTITUIR UN PELIGRO PARA NOSOTROS O PARA NUESTRA SOCIEDAD, sin embargo, LAS LEYES DE LOS HOMBRES LO CASTIGAN Y LOS PASTORES PRETENDEN HACERNOS CREER QUE LAS DIVINAS TAMBIÉN. ESOS MISMOS que no consideran punibles hechos tan reprobables y de tan funestas consecuencias como: LA DESLEALTAD, LA MENTIRA, LA CALUMNIA, EL JUGAR CON LA BUENA FE DE NUESTROS SEMEJANTES, EL VENDER PARAISOS FUTUROS PARA OBTENER RÉDITO DE LOS INCAUTOS, EL INICIAR EN EL VICIO A UN SER INESTABLE O INMADURO, O TRATAR DE ALCANZAR A CUALQUIER PRECIO LA CÚSPIDE DE ESA PIRÁMIDE SOCIAL QUE ANTERIORMENTE ALUDIMOS MINTIENDO, NEGANDO CÍNICAMENTE LO EVIDENTE y etc., etc., etc.

Por lo expuesto me reafirmo en mi tesis de que MATAR PUEDE SER MORALMENTE LÍCITO EN DETERMINADOS SUPUESTOS COMO EL DE ODIO JUSTIFICADO HACIA ALGUIEN QUE ATENTÓ CONTRA NUESTROS AFECTOS, NUESTRO HONOR O NUESTRA HACIENDA constituyendo un sentimiento puro y carente de fingimiento al contrario que el amor, pero al ser humano en su cobardía le asustan por su dureza tamaños razonamientos y los rehúye esgrimiendo un falso humanismo regado con agua bendita, que lo lleva a sentir desprecio y piedad por aquel que siguiendo una noble inclinación actúa en defensa de un semejante al verlo inane ante la brutalidad de una injusta agresión, y yo me pregunto ¿Qué hubiera sido de la historia de la humanidad si se hubiesen exterminado a tiempo los “revoltosos bien pagados” y que, para tal fin, existiese un organismo que actuase con carácter preventivo recurriendo al crimen de estado en la figura de personajes diabólicos como Adolf Hitler, Karl Marx, Lenin y otros muchos antes de que pudiesen consumar sus crímenes contra la raza humana? Pero hoy, que todo lo rige la moda ¡Esto no se lleva! Y, este pensamiento me trae a la memoria la frase que me dijo un alto mando militar argentino sobre la dictadura: “Ud. no podría estar sentado en la Biela por la noche porque vendrían unos “CHORROS” y para robarle la corbata no dudarían en matarle. Ante esta situación de destrucción del Orden Social nosotros nos creímos en el deber de intervenir en defensa de la gente decente, pero cometimos un error ignorar que ya estaba pasado de moda el reprimir a los delincuentes. Ahora ya sabemos que a la gentuza no se le mata se le exporta” ¡Y así estamos! Sufriendo una masa de oportunistas como el reptil motorizado que quiere mentir sobre su nacionalidad, los trepas de turno que no dudan en atentar contra la estructura del Estado y algún financiero hijo de puta que aspira a demoler el monolito para su provecho.

En una pasada ocasión conocí y pronto entablé amistad con M.L., a la sazón Tesorero de International Telephone & Telegraph (I.T.T.) para Hispano América, por él supe el final del ingenuo demagogo Salvador Allende. Este iluminado permitió que se instaurase el desorden en la Nación que confío en él, y la situación llegó a hacerse tan caótica que la chusma organizó “COMITES DE BARRIO” que cortaban calles y carreteras cobrando arbitrariamente peajes para la revolución comunista. Ante este estado de cosas la economía se hundió y el ejército acuartelado se sintió maniatado por aquel títere de presidente ante los agravios de la horda revolucionaria. Ante esto la I.T.T. se reunió en la embajada norteamericana con un reducido grupo de industriales con importantes intereses en el país, y de esta reunión surgió el acuerdo de abortar la obra de aquel loco implantando el orden y la ley en Chile. La decisión tomada fue como la de soltar a los perros en plena noche, y estos salieron en tropel provocando una sangría de proporciones colosales que nunca se hubiese producido si aquel dañino orate hubiese caído víctima de un atentado en los albores de la catástrofe, y una vez culminada la cruel operación de limpieza, la Nación recobró el pulso llevando a la economía chilena hasta la mejor situación jamás conocida. Y dado que como decía Napoleón “hay dos tipos de personas: las que hacen las revoluciones y las que las aprovechan”, entre estos últimos vean los jugosos beneficios de la “niña Allende” con la venta de sus mediocres novelas o de Joan Báez o Violeta Parra, y hasta de algún Comunista camaleónico de “moqueta” español sacó rédito económico de la sangre derramada.

En cuanto mi amigo M.L, pasado el tiempo, se vino a vivir a Barcelona en su calidad de Presidente de MARCONI ESPAÑOLA, una antigua fábrica de componentes electrónicos que producía las antiguas y nostálgicas radios de lámparas que tantos recuerdos nos traen, la ITT que mantenía su cabeza de puente en Alemania donde había realizado importantes inversiones manteniendo estrechas vinculaciones comerciales con lo más granado de la gran empresa germana, entre las más conocidas la omnipoderosa Bayerische Motoren Werke (BMW) a la que suministraba los paneles integrados de sus vehículos. Eran los tiempos en que la CIA americana y los sindicatos alemanes con el visto bueno gubernamental interferían descaradamente en la política española. Los primeros tratando de crear un futuro régimen ad hoc y los segundos tratando de acabar con la competencia atroz que suponía nuestra mano de obra capaz y barata. Por entonces salió al escenario un joven abogado andaluz de aspecto algo tosco y morritos muy provocativos que, al igual que Mick Jagger, despertaba la libido de las amas de casa gorditas de clase media. Este joven político, que tuvo como mérito el cargarse al ala más ortodoxa del desaparecido socialismo patrio, fue catapultado a los cielos, y me contaban los viejos comunistas activos que en sus mítines políticos Felipe era evacuado, de vez en cuando, por funcionarios de la embajada americana para llevárselo antes que entrase la policía española. Pronto abandonó su gastada chaqueta de pana y la sustituyó por elegantes trajes de impecable corte siguiendo el ejemplo del caradura de ALEJANDRO LERROUX, que se ponía sobre sus lujosos atuendos del mejor paño inglés un blusón de obrero y una gorra para saludar desde la ventanilla de su vagón privado a la FAMÉLICA LEGIÓN, que enfervorizada lo vitoreaba en los andenes de las estaciones. Y la cosa no acaba ahí, viendo los esfuerzos del pobre Marcelino Camacho, con su sempiterno jersey de cuello alto, montando escándalos en el Tribunal de Orden Público (T.O.P.) ante la mirada indulgente de los jueces que hacían la vista gorda frustrando sus intentos de que lo encarcelaran, para ser liberado el día del cambio como el Marqués de Sade en la Bastilla, ¡todo sea por hacer carrera! mientras tanto, otros vivían como sátrapas disfrutando su botín, y ante esta evidencia las personas evolucionaron y el gobierno socialista creó el GAL (buena iniciativa pero mal ejecutada). Actualmente, Marconi Española ¡vuelve la burra al trigal! es una industria estratégica dedicada a la fabricación de armamento, que en su momento fue presidida por el exministro del ejercito Eduardo Serra (el listo, para diferenciarlo de Narcís Serra, el tonto de la caja B) y, respecto a mi buen amigo, M.L. disfruta una millonaria jubilación en Miami, según creo, donde le deseo felicidad y larga vida.

Un hecho que marcó profundamente nuestras mentes fue la invasión de las universidades españolas por una nueva plaga originaria de la América convulsa: “LOS CANTAUTORES”, que “amenizaban” muchas veladas musicales hablando más que cantando y culminando su actuación con un bosque de llamas de mecheros, que los PIJOS PROGRES encendían en una “valiente contribución a la revolución social” mientras las loquitas universitarias enseñaban hasta las amígdalas gracias a la cortedad de las minifaldas. Siempre he dicho que las dos causas que motivaron las actuales dolencias cardiacas de los de mi generación fueron las minifaldas con botas altas y los carburadores Weber de doble cuerpo. Y volviendo a las amígdalas, decíamos que se veían gracias a la cortedad de las faldas y a las generosas aberturas de piernas que ofrecían a nuestros ojos hambrientos una visión celestial de una noche estrellada. La concurrencia se conmovía con los trinos del cantor. Parecía una escena de opereta ¡Y SIN EMBARGO LO SENTÍAN! Evidenciando una inocencia irreflexiva que les llevaba a creer que con tamañas actitudes estaban contribuyendo a la creación de un nuevo orden, tal vez, desconociendo aquel pensamiento del Príncipe de Salinas en la novela EL GATOPARDO. ¡QUÉ TODO CAMBIE PARA QUE NADA CAMBIE! Y, todo cambió: los señores su aspecto importante, los PIJOS PROGRES se cortaron las guedejas y ejercieron como profesionales serios y algo ESNOBS (designios de El País dominical) y “las loquitas adorables y mortificadas” se casaron con un chico conservador, tal vez con brillante futuro político, en la IGLESIA DE LOS JERÓNIMOS, vestiditas de blanco con ramo de azahar símbolo de una virginidad de la que carecían hasta en las orejas ¡ALGUNOS HASTA FUERON HONRADOS Y ALGUNAS HASTA FUERON FELICES! siendo buenas madres y esposas. Hoy, pasados los años el PIJO PROGRE se habrá integrado en el Club de los “UD. NO SABE CON QUIÉN ESTÁ HABLANDO” y la exvirgen rabiosa disfrutará el: “DÍGALE DE PARTE DE LA SEÑORA DE …”. ¡CÓMO DESGASTA EL PASO DEL TIEMPO!

Después de haber vivido tantas incongruencias reivindico la venganza como restitución moral de las acciones particularmente inmorales, el dulce consuelo de ver estremecerse al hijo de puta al recibir dos balazos como reparación a su felonía y la existencia de un poder discreto que corrija los errores de la democracia antes de que puedan constituir una amenaza social, y por eso en esta etapa de mi existencia acato todas las leyes, pero sólo respeto una ley, LA DE LA GRAVEDAD.

Y jugando a convivir con las mentiras políticas, un esbirro socialista recurre a sus conocimientos para hacernos creer que los suyos no pierden votos según las encuestas. Personalmente no me lo creo, ya que si algún día esto fuese cierto habría que reactivar aquel dicho de los sesenta sobre que “el español folla con la cabeza y piensa con los cojones”, aunque siempre persistirán en su empeño los resentidos, los tarados y los pijos progres que pese a haber vivido una existencia regalada expresan su condición de rojos, por esnobismo no para que su personalidad anodina y carente de atractivo tenga un poco de relumbrón, y conseguir así deslumbrar a alguna desquiciada que les sirva de partenaire para dar rienda suelta a sus reprimidos instintos. Y recuerden que, según Tezanos: La demoscopia pronostica un AUMENTO DE LOS PARADOS Y UN MANTENIMIENTO DE LOS TARADOS, y ante esta realidad sólo me resta decir aquello que le dije en una ocasión a una autoridad que luego fue un buen amigo: “Analizando tu modo de actuar me planteas una duda: si duermes mal, si follas mal o si estas estreñido”, que sólo son estos los males que aquejan al hombre malvado. Pero lamentablemente EL IDIOTA NO VE LO QUE HASTA EL CIEGO PERCIBE.

Y en base a todo lo expuesto huelga decir que a mis setenta y dos años no creo en nada, ni en políticos, ni en profetas, ni en angelicales beldades, ni en el clero, ni en el Dios del Vaticano, ni en la inteligencia y la lealtad humanas, sólo en la buena fe de la gente de bien, en mis amigos, en mi mujer y en los míos, en el amor de los animales y como no en el de mi gato y, muy particularmente, en mis ancestros que me han transmitido en los genes los principios morales que me han guiado en mi deambular por la vida, y solo creo en mi propio Dios con el que hablo y discuto sin mediación alguna, también comparto a pies juntillas el viejo proverbio inglés de que: AL CUERVO HAY QUE MATARLO EN EL NIDO. ¿Se han preguntado cómo hubiese sido la historia de la humanidad si en su momento se hubiesen eliminado preventivamente a los fanáticos sin conciencia? Y concluyo estas líneas con una cita muy enjundiosa del poeta francés Georges Brassens: ¡EN EL MUNDO DE HOY NO HAY MAYOR PECADO QUE EL DE NO SEGUIR AL ABANDERADO!

NOTA: Para aclaración del lector LA BIELA es un café emblemático ubicado en la exclusiva zona de la Recoleta en la ciudad de Buenos Aires. El término CHORRO se aplica en Argentina y Uruguay al ratero violento similar al MALANDRO de Venezuela.