Desde la llegada de Fernando Vidal a la presidencia del RC Deportivo de la Coruña, se viene trabajando sin descanso en Plaza Pontevedra, a pesar de la poca o nula colaboración de personas que deberían ejercer su profesionalidad hasta el minuto final. No sería de recibo que, alguno de ellos, incluso tras marcharse, se dedicase a poner palos en las ruedas del club que le ha dado de comer e incluso perjudicar el desarrollo y la mejora futura de la sociedad.

El parón provocado por la pandemia ralentizó algunos trabajos, poco a poco se vuelve a la normalidad en un Club que, a pesar de no estar en épocas de bonanza, fue de los pocos que no hicieron un ERTE.

El Consejo de Administración, con alguna que otra discrepancia, comienza a organizar la entidad deportiva, dividiendo las parcelas en dos: económica y deportiva, aunque hay que añadir una tercera gerencial «ocupada» por Albert Gil, acompañado por el exgerente Pablo Pereiro.  Una estructura acorde con los tiempos nuevos del fútbol que se avecina, inciertos de momento, por esa razón, deben ser las dos primeras parcelas, ocupadas por los mejores profesionales en la materia.

Se ha reforzado la parcela económica con la llegada del “Hombre de Abanca”, entidad que pasará a ser el día que se celebre la Junta de Accionistas, si se aprueba la ampliación de capital, la propietaria del RC Deportivo de la Coruña.

Abanca no será el rey Midas que convierta en oro todo lo que toque en el Deportivo, ni el manantial donde mane dinero a chorro para fichar a los mejores jugadores, el fútbol no es una empresa transversal, son sentimientos en miles de personas y suerte a la hora de sumar puntos, si entra el balón. La clave para progresar está en la gestión deportiva, en el acierto a la hora de elegir a los mejores profesionales y que estos cumplan sobre el terreno de juego.

Quiero suponer que Fernando Vidal levantará las alfombras en Plaza Pontevedra y diga lo que hay debajo de las mismas y el motivo por el cual yugularon su entrada en la presidencia del Club. ¿Que no quería Constantino que supiera Fernando Vidal de su gestión? Luz y taquígrafos sin quieren los actuales regidores, que los deportivistas apoyen las iniciativas del Consejo de Administración.

Constantino ha vendido “en lo económico bien”, señales de humo como en las películas de indios y vaqueros. El estribillo coreado por los corifeos mediáticos para desviar atenciones a la nefasta gestión deportiva y económica, invocaban a la “mochila de Lendoiro”,  de ser la causante de todos los males del Club.

Al CA, presidido por Constantino Fernández, los pañuelos de las gradas los asustó, escaparon de la plaza, en este caso Pontevedra, como el torero que se “riló” al ver los cuernos del morlaco y puso pies en polvorosa, sin medir consecuencias. Yo que no soy de números, no entiendo como una entidad bancaria que “presta” cuarenta y tres millones y medio de euros al RC Deportivo, se desconoce la operación, por ocultación de detalles, y la deuda bancaria se mantiene en unos 80 millones de euros, y la total en torno a los 88 millones. Si Lendoiro dejó una pesada mochila, Constantino ejerció de Jesucristo, gastando como si estuviese en las bodas de Canaán.

De momento, la parte deportiva cuenta como único activo a Richar Barral, el resto no tiene altura, no han demostrado conocimientos y nivel para estar un club como el RC Deportivo de La Coruña. Los mediocres han despedido a profesionales de contrastada valía, por citar dos ejemplos. Tito Ramallo y Rafa Martín Acero. Richar Barral no puede ser el todo terreno que lleve la responsabilidad deportiva sin contar con personas capacitadas para ayudarle en su labor. Se está especulando con la llegada del “catedrático” Fran y el “mago” Valerón, conocimiento y magia es lo que necesita la cantera, a priori dos buenas incorporaciones, aunque falta una tercera y es José Ramón, un estudioso de la metodología aplicada a la formación de futuros futbolistas. El secretario técnico cuando lo anuncien oficialmente, lo daremos por recibido, de momento, como Fran y Valeron, son globos sonda sin contrato.

La parcela formativa es muy importante, la cantera tiene que ser, como quiere Fernando Vidal, el vivero en el que deba nutrirse a medio plazo el primer equipo. El Deportivo es un Club que juega al fútbol, no una fábrica de botones, todo gira alrededor del balón si entra o no, para eso, la dirección deportiva tendrá que reforzarse con profesionales de contrastada valía, con un método de trabajo uniforme, no hacer cada uno la guerra por su cuenta.

Un reto muy complicado

En los nuevos tiempos de crisis económica, los patrocinadores posiblemente no estén en disposición de pagar lo que pagaban, y está el tema de ingresos por los abonos. No va a ser muy factible ni posible, prescindir de tantos ingresos y creo que Fernando Vidal deberá reinventar el concepto de patrocinios y también innovar en el campo de las renovaciones de carnets de socio. El “Hombre de Abanca” tendrá que ejercer de Pitágoras y enfocar la situación económica del RC Deportivo, porque el Club no puede renunciar al 20 o 30% de ingresos por ambos conceptos, representando una pérdida entre millón y medio, y dos millones y medio de euros, en estos momentos el CA del RC Deportivo no se lo puede permitir.

Ante esta nueva situación, el Consejo está obligado a darle un enfoque diferente a estos temas, pues la situación es distinta de la que se ha tenido hasta ahora. El Consejo deberá comprender la situación social y económica de los aficionados y estos deberán comprender la realidad de las necesidades económicas del Club. Son tiempos en que, con un sacrificio por ambas partes, se pueden plantear puntos de encuentro entra las necesidades de unos y otros

Ampliación de capital.

 La LFP no permitirá realizar la ampliación ofreciendo descuentos en los precios de los carnets, por normativa. Por lo que también habrá que ser innovador para atraer suscriptores al margen de lo que suscribe Abanca.

Vienen tiempos difíciles para las economías domésticas, y no creo que haya mucha gente dispuesta a desembolsar dinero porque sí. Habrá que tener iniciativa y proactividad para que cale la venta de acciones, que el club va a necesitar y mucho, en los tiempos que vienen.

Esta situación dará para hablar y escribir, sobre todo, la verdad. Debemos ser conscientes si queremos un tipo de club u otro. El Consejo de Administración tendrá que “envolver” bien el paquete envolviéndolo con lazos de color blanco y azul, para atraer los deportivistas.