Ramón Rivera

Vivimos en unos tiempos donde los extremos más abyectos del entramado social han experimentado una metástasis hasta llegar a constituirse en dos bloques irreconciliables, cargados a su vez de odio y resentimiento, y su expansión amenaza como vaticinó lúcidamente Ortega con asfixiar al sector liberal de la sociedad.

Estos dos bloques, fascismo y bolchevismo, se expanden deslizándose gracias a la lubricación que le proporciona una masa cada vez más resentida e ignorante, sin encontrar lo que Ortega denominaba, jocosamente, un” Estado Ortopedia.”

Cada vez es más difícil alcanzar la individualidad y permanecer al margen de modas sin que el monstruo de los medios de comunicación y las tendencias sociales te fagociten. Los bloques de signo totalitario recurren a todos los medios de ingeniería social, y sirva como ejemplo un hecho reciente: Un grupo de alumnos del Massachusetts Institute of Technology (MIT), ha diseñado un programa de manipulación social que ha denominado JODEMENTES, y se han convertido a una nueva secta adoradora de la DIOSA DISCORDIA de reciente creación. Estos indeseables, que sólo buscan la limitación de la libertad y el pensamiento humano, han vendido su demoniaco invento a una empresa de promoción política que actuó en favor de TRUMP en las elecciones americanas. El programa está basado en tipificar el pensamiento de los posibles votantes y, en función de sus más profundas creencias, hacerles llegar mensajes con falsas noticias que los lleven a sentirse identificados con el hijo puta de turno que aspira a gobernar. Lo malo es que los Estados Ortopedia, una vez más, no han funcionado, y lejos de abortar estas prácticas y a los indeseables que las practican, los ha convertido en personajes famosos y ricos que hoy dan lecciones de su felonía por medio de las televisiones y la prensa mundial.

¡Qué Dios nos coja confesados!