Hay tanto silencio que ni Sabina se acordó del ruido, nos hicimos amigos del sofá y el reloj lo aparcamos como el que aparca la alegría los días de tristeza El confinamiento nos hace recordar tiempos pasados, hoy vinieron a visitarme. Recuerdos que voy a ir desgranando a través de canciones y para ello, feliz idea!!! Fundé Radio Pucho FM, una emisora musical con alto nivel de audiencia, son muchas las personas que escuchan sus canciones.
Le dimos vida a una sonrisa, la emisora la bauticé con el nombre de mi fiel perro, Pucho, fiel compañero de momentos buenos y menos buenos, así nació Radio🎙️Pucho, una emisora en mi muro de Facebook, que emite una selección de música que no se olvida, melodías que nunca mueren, la que nos acompaña en estos momentos para que esboces una sonrisa al recordarla. Volví la vista atrás, a mis tiempos mozos como Discjockey, en las mejores salas y locales coruñeses y su zona de influencia.
Vocación por casualidad que surge una noche al faltar el Discjockey residente en el lugar que yo frecuentaba (Crema) tuve que ocupar su lugar como favor personal. Mi vida daba un giro, de dependiente en una famosa cadena de zapatos, a «pinchar» en salas y locales de música de moda de La Coruña.
Ahí empezó todo Las luces empezaron a gustarme, al principio tenía vergüenza, no me lo pensé dos veces, me solté tanto, que empezó a gustarme y de repente me vi en las cabinas de los mejores locales de moda como Posavasos, en donde conocí personalmente al gran Tino Casal y alguna que otra fiesta en el templo musical del Playa club.

Empecé a familiarizarme con el micro, lo que al principio era una obligación para cerrar la noche, se volvió costumbre. Adoraba escuchar a los locutores de radio y cuando podía me acercaba a las cabinas de colegas de profesión, me gustaba escucharlos, tenia dieciocho primaveras, comenzaba para mi la de la vida musical.

Eran los últimos coletazos de la movida pop español y entre ellos se colaban las pañoletas y el Acid-house, pero fiel a mi estilo, seguí poniendo pop y rock, era un enganchado y los cortes entre canción y canción con efectos musicales, hicieron su presencia. Aprendí a trabajar con 3 platos, fundir, mezclar y también me llevó a un campeonato gallego, de la emisora musical «40 principales», campeón en Coruña y tercero de Galicia. Para ser la primera vez había sido todo un éxito y pronto vinieron mis primeras prácticas, pinitos en emisoras con Spots publicitarios, en donde mi voz era escuchada, a muchas fiestas acudí como presentador, todo iba muy rápido y compaginando con mi trabajo de Discjockey. .
En un viaje a Madrid (Torrejón de Ardoz), era verano y ni corto ni perezoso, hice lo que me gustó, en mi estancia en casa de mis tíos, me fui a una discoteca con mi primo y allí me presentaron al dueño, no había miedo, cogí un micro y me solté, rápidamente con un tema por la cara B del Difacilrap, una canción que acostumbraba a cantar y rapear en directo y allí estaba la moda, posiblemente influenciado por la presencia de la base norteamericana. Americanos, Funky y Rap.

Y aparece Pachá.

Como a los futbolistas, me fichan para la sala más grande y no solo por su capacidad si no por su nombre, la mítica «Pachá».  Hoy puedo decirlo, me considero afortunado en haber sido el primer Discjockey del último Pachá, miles de jóvenes se agolparon en esa inauguración, en donde las colas eran de kilómetros y las ganas de ver el local recién remodelado provocaron llenos espectaculares, piscina y palco musical incorporado hacían de ello un local único e inimaginable.
Ya era un Discjockey con mucho oficio, para mi era un premio, más de 3.000 personas escuchaban mis selecciones de temas. En Pachá conocí a grandes músicos y grupos que pasaron por la sala, Hombres G, Los Secretos, entre otros. Mi sueño se estaba cumpliendo, siempre me entregué y me entrego en cuerpo y alma a todo lo que hago. No soy el mejor, aunque me esfuerzo por conseguirlo, trabajando para mejorar.
Asustaban tantos discos en muebles, de todos los tipos de música, venía de trabajar con el gran y recientemente desaparecido Nonito Pereira, una excelencia musical a nivel nacional e internacional, una persona que dejó profunda huella en la música.
Llegaba el final de mi recorrido musical, era consciente que no representaba futuro. Vinieron otros locales después hasta que decidí cambiar de vida y cortarme la coleta, como si fuese un torero. La guinda de mi paso por la música la viví lejos de España, un viaje a Ginebra (Suiza) en Navidad, fue mi último trabajo como Discjockey, en una fiesta para una grabación del programa «Galicia para el mundo»
A mi vuelta sabía que todo cambiaría, jamás me gustó hacer ruido y tuve suerte de poder despedirme con ese magnífico regalo.
A mi mente se agolpan recuerdos musicales y con Radio🎙️Pucho, he vuelto a revivirlos, por eso los quiero compartir contigo.