José Manuel Dapena Varela

Abogado

Todas las generaciones, a lo largo de la Historia, han quedado marcadas por acontecimientos singulares que determinaron sus vidas o que imprimieron un sello particular a sus existencias. No necesariamente ese acontecimiento tiene que haber sido una desgracia (una guerra, un terremoto, una hambruna), puede haber sido un evento jubiloso (unas olimpiadas, una exposición universal, la llegada a la Luna, la caída del Muro de Berlín).

Sin duda la pandemia del Coronavirus covid-19 y el confinamiento resultante de las medidas acordadas con ocasión del Estado de Alarma decretado quedarán grabados en nuestra memoria individual y colectiva.

Pecera

De esta emergencia sanitaria saldrán millones de litros de tinta, miles de gigas de datos, donde, en multitud de formatos, se estudiarán desde todas las perspectivas posibles (política, económica, sanitaria, sociológica, psicológica…) las decisiones adoptadas,  las conductas personales y colectivas… También saldrán toneladas de agradecimientos (estos días los aplausos desde ventanas y balcones son muestra de ello) hacia aquellas personas que con su trabajo y dedicación han permitido que la sociedad se mantenga erguida y en marcha: personal sanitario, de tiendas y supermercados, de la logística y el transporte, de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, de emergencia (bomberos, protección civil…), de las fuerzas armadas, de los servicios sociales, del servicio doméstico, de los diversos establecimientos que han permanecido abiertos por ser considerados esenciales: miles de personas anónimas que ponen su granito de arena para salir más pronto que tarde de esta crisis de salud pública.

Ventana

Surgirán artículos, novelas, ensayos, tesis, películas, documentales… En ellos se analizarán y describirán hechos y comportamientos. Cada cual expondrá su punto de vista y su particular vivencia, lo que ha visto, lo que ha sentido…. Tiempo habrá para todo ello.

Lo que tenemos, en estos momentos de forzado encierro en nuestros hogares, es tiempo. Tiempo para pensar en esos seres a quienes echamos de menos, en qué desearíamos haberles dicho o deseamos decirles. Aunque los medios tecnológicos nos ayudan, nos falta algo: el cara a cara, el contacto humano.

Videoconferencia

Por eso, cuando me decidí a escribir estas líneas solamente pensaba en tres palabras, en tres palabras que sin duda compartiremos (cada cual con unos rostros), en las tres palabras con las que pretendo concluir: “quiero estar contigo”.