Gracias a las redes sociales y medios de comunicación que van al remolque de estos temas, conocemos las denuncias que hacen del Bullyng los ciudadanos que se atreven a revelar, un mal que existe desde hace muchos años, siglos y es en estos tiempos cuando tiene mas visibilidad, viendo con pena e impotencia  el efecto que tiene en las personas que lo sufren. El mas conocido es el que se sufre en el entorno escolar, aunque hay millones de personas que lo sufren en el trabajo, entre amigos, pandillas, etc.

Lo sufre el/la débil que no puede protegerse del mat@n de la escuela, trabajo, entre amigos, vecinos, conocidos, jefes en el trabajo. Estos últimos suelen ser tipos que ocupan un puesto intermedio, que cuanto más adulad@r y babos@s es con su superior, mas implacable lo será con las personas que dependen de su jefatura. En resumen, la falta de educación y sensibilidad de estas personas más se meten con el más débil.

Vacío.
En el ámbito laboral, se acosa al compañero por conseguir un objetivo a cualquier precio y sin escrúpulos, algo demasiado usual entre compañeros de trabajo, produciéndose un vacío de indefensión por parte de quien lo recibe.

Traición.

Y aquí nos encontraremos con el pan nuestro de cada día, terceras personas opinando gratuitamente sin conocer la versión de los hechos. “Te lo digo yo que somos amigos”. Y lo que dice el amig@ es traicionar a quien no le hizo caso y por despecho pone e funcionar el ventilador, porque se ha roto una relación o fue rechaza@, donde siempre se le hace caso al más cercano, o al más pilonero .

Muchas relaciones de parejas se han roto por las mentiras de los propaladores que buscan hablar barato sin conocimiento de causa, llegándose a odiar por culpa de quienes han echado sal en la llaga, o por consejos interesados y desmedidos de un amig@ sin sentimientos o llenando de dudas a quien lo escucha y vilipendiando a la persona de la cual babosean. Son las típicas personas que se alimentan de las desgracias ajenas, para someter con comentarios desmedidos, sin pararse a pensar el daño que pueden llegar a hacer. Personas porque han vivido una mala experiencia, juzgan y animan a romper una pareja, relación o cualquier vínculo emocional con tal de autosatisfacer su ego.

Educamos a nuestros hijos en donde a veces todo vale, y el problema no es del menor, si no el adulto sin valores, que con sus actos en casa carente de respeto, los hijos son esponjas que todo lo absorben y extrapolan lo que ven al colegio.

En tiempo de Carnaval, las «mascaritas» se ponen el disfraz tapándose la cara con una careta, para tapar el cinismo que refleja su cara el resto de año. Cuando finalizan las carnestolendas, muchas personas continúan de «mascaritas» con la careta de la hipocresía, mentira, manipulación, matonismo, abuso de poder, etc,   abandonan la de papel y siguen cubriéndose la cara todo el año, aparentando quienes no son y practican el Bullying en todos los órdenes de la vida cobardemente, son la escoria dentro de la sociedad en la que vivimos.