Gonzalo Soto

Director

Desde hace algún tiempo, 21 NOTICIAS  nos hemos implicado, con seriedad y rigor, en el asunto conocido popularmente “ Los bebés robados”, casuística que, sin duda,  va mucho más allá de esta definición, ya que abarca una compleja variedad de circunstancias y de hechos que constituyen la trama irregular en la que se ejerció durante muchos años el comercio de bebés indefensos.

Nuestra intención periodística era entrar en las entrañas de este complejo fenómeno, no solo como transmisores de noticias, sino conociendo y comprendiendo el mundo de las víctimas, porque, contra todo negacionismo interesado, creíamos y creemos en su verdad y en su causa, visualizándola como un problema y una deuda de nuestro Estado de Derecho. No sé si lo hemos conseguido, seguramente quede mucho camino por andar, pero al menos lo hemos intentado, poniendo nuestro granito de arena.

Desde esta perspectiva hemos realizado y publicado trabajos de investigación a cargo de personal especializado, empezando este largo camino con la impresionante historia de  “ El robo de bebés en Lugo “ , un trabajo monográfico del que es autor Xosé Edrosa Leal, en la que son protagonistas tres familias, con nombre y apellidos y hechos probados: una que se encuentran después de 70 años de ser separada; otra, 34 años después; y la tercera, Élida Ares, que lleva toda su vida buscando a su hija que se la han robado el 13 de septiembre de 1962, dándola por muerta,  hechos que sucedieron en la maternidad del  antiguo hospital provincial “ San José “  de Lugo, de la que jamás ha tenido conocimiento, ni viva ni muerta. Existen indicios testimoniales de que aquella niña ha podido ir a parar a la zona de Levante, en concreto a la ciudad de Castellón. Según los datos que maneja este autor, muchos de los bebés substraídos en Galicia fueron a parar a esta zona. Como podemos ver, Galicia no fue una excepción en este tipo de casos, y que por los rastros de ADN, esta región, en la que se incluye Portugal, es indicativa de un alto índice de casos. Este trabajo ha tenido una sorprendente repercusión mediática dentro y fuera de nuestras fronteras.

El mismo autor también ha escrito las apasionantes historias de Cristina García Plaza (Cristina Sunny), la de Cristina Moracho Martín  y la de Mercedes Moya, tres víctimas, las dos primeras, un símbolo de la  lucha en la defensa de este colectivo. Tres mujeres que nuestro compañero ha retratado  con el rigor y la seriedad que se merecen sus causas. Pero este trabajo no sería posible sin la inestimable ayuda de nuestra activa colaboradora, Meli  GR, seriamente implicada en esta noble causa, a través de ella hemos contactado con muchas víctimas, las que ya forman parte de nuestro cuadro de honor.

Al margen de estos trabajos, Xosé Edrosa ha publicado numerosos artículos, dando siempre  visibilidad a este problema y a sus víctimas, con rigurosas críticas motivadas al marco legal vigente en España, denunciando la existencia de una evidente omisión legislativa que dificulta el trabajo y el esfuerzo para el esclarecimiento de este tipo de hechos. Su último artículo sobre esta materia: «Negacionismo del tráfico de bebés», publicado en este medio el 16-01-2020.

Dicho lo cual, desde 21 NOTICIAS, consideramos que es hora de hacer nuestro primer balance, de lo bueno que, sin duda, es el haber conocido el rostro humano de las personas que sufren esta pesadilla; pero también de lo que resulta a nuestro juicio criticable o, al menos, susceptible de mejorar, siempre con el espíritu constructivo y, por supuesto, desde el respeto que nos merecen todas las víctimas. En este sentido, nos entristece comprobar la existencia de una fuerte división dentro de este colectivo, representada por algunas entidades que lo representan, división que se constata básicamente a través de determinadas manifestaciones  en las redes sociales, realidad que, lamentablemente, contribuye a que nuestro trabajo periodístico quede desvirtuado y carente de la eficacia que debería aportar a esta causa, preocupación que hacemos extensible a todas las personas y entidades que formáis este movimiento asociativo en sus distintas formas.

Sabemos que no es nuestro papel el entrar en vuestros asuntos internos, pero sí dar nuestra opinión en todo aquello que contribuya a mejorar la salud y la buena marcha de ese colectivo, con el cual, de algún modo, nos hemos implicado en su defensa. Esta división se ha hecho claramente patente ante la convocatoria de la CONCENTRACIÓN del pasado día 27 de enero ante la sede de la Fiscalía General  del Estado en Madrid, organizada legítimamente por Cristina García Plaza, Cristina Moracho Martín y Juani  Fernández, tres mujeres víctimas, con un bagaje suficientemente acreditado en la defensa de esta causa. Días antes de este evento, hemos sido testigos de airadas críticas a aquella convocatoria, dando una imagen de división que, sin duda alguna, dañó aquel acto y perjudicó a todos.

Este tipo de hechos, que se manifiestan claramente al margen de las expectativas e intereses de las víctimas, merecen, a nuestro juicio, una reflexión colectiva de todas las personas físicas   y jurídicas que integran este colectivo, ponderando la posibilidad de corregir lo que haya que corregir, para que este tipo de hechos no vuelvan a tener cabida en el seno de estas organizaciones.

La unidad de todos debe ser  un valor irrenunciable para afrontar con éxito los retos propuestos, y que, como bien sabéis, afectan a los  DERECHOS HUMANOS de todos vosotros. ¡VALE LA PENA!