El mantenimiento de los vehículos es una prioridad para que la vida del mismo se alargue. Pero entre el día a día, puede que se te escape algunas de los elementos que han de ser revisados con regularidad. Por eso, te mostraremos algunos tips que no debes olvidar cuando toque el mantenimiento de tu automóvil.

Una guía básica para el mantenimiento de tu coche

No esperes a hacer el mantenimiento de un vehículo cuando las señales te indiquen que lo necesita. La prevención no solo es útil en medicina, sino también en la rama automotriz. Así como las medidas preventivas en salud pueden alargar la vida de una persona, el mantenimiento preventivo de tu coche puede prolongar su vida útil.

Mantenimiento para prevención de daños

En esta etapa del mantenimiento de tu vehículo podrás implementar medidas rutinarias para evitar averías futuras. Hacer una valoración periódica del estado de tu vehículo puede ahorrarte dinero, y finalmente tu seguridad estará garantizada.

Durante las evaluaciones que corresponden al mantenimiento de prevención de daños del vehículo se harán las siguientes tareas.

Cambios de aceite

El aceite de un coche debe cambiarse por lo menos dos veces durante el año. No obstante, debes tomar en consideración qué parámetros recomienda la empresa automotriz para hacer este cambio.

Los expertos recomiendan que no se extienda el cambio del aceite sobre los 20 mil kilómetros recorridos. Además, aconsejan hacer cambio del filtro por uno nuevo, junto con la limpieza del resto de las partes.

No uses cualquier aceite sino uno de calidad; así ahorrarás en mantenimiento. Este cambio debes dejarlo en manos de un experto, si no eres experto en el tema. Lo que sí es tu obligación es revisar semanalmente cómo está el nivel del aceite, y recargar de ser necesario.

Cambios de los filtros del vehículo

Estas estructuras se encargan de evitar el acceso de impurezas a las partes de un motor.  Los filtros de aceite deben sustituirse al momento de hacer el cambio del aceite. Por su parte, el filtro de aire para el motor debe revisarse anualmente. El reemplazo de este último dependerá del deterioro producido por el polvo de la carretera.

A los 60 mil kilómetros o cada cuatro años se puede hacer el cambio del filtro para combustible del motor. Haciéndolo evitarás daños en la bomba y los inyectores de gasolina.

Revisión de los frenos del automóvil

Que fallen los frenos durante la conducción puede conducir a graves accidentes. Todo conductor debe asegurarse antes de salir que sus frenos funcionan de manera correcta. Una de las causas de que los frenos fallen es la falta de líquido para frenos. Ahora bien, no basta con reponer el aceite faltante, también hay que revisar si hay desgaste en las estructuras que forman el sistema de freno.

Las pastillas de los frenos deben evaluarse a un kilometraje de 10.000, y se hará el cambio cuando el espesor sea de 2 milímetros o menos. Igualmente sucede con los discos, que hay que reponerlos cuando disminuya su espesor recomendado.

Evaluación de las ruedas del coche

En los neumáticos de un vehículo se visualizan algunas estructuras que indicará el avance y desgastes de los mismos. Aun cuando una rueda no exceda el límite de desgaste, puede resultar inseguro durante la conducción. De ahí que el consejo sea no permitir que el neumático llegue a los límites permitidos para el desgaste. Es mejor cambiarla a tiempo y evitar deslizamientos en zonas peligrosas.

Prueba de amortiguadores

Los amortiguadores deben evaluarse con un período cuatro años entre cada revisión. Estas estructuras son las encargadas de sostener el peso del automóvil y soportan las imperfecciones de del terreno.  También ayudan a mejorar la dirección del automóvil y proveerle de estabilidad.

Para comprobar que los amortiguadores están en regla, ejerce una presión en los extremos del vehículo. Si no hay rebotes, sino que el movimiento es estable y lento, tus amortiguadores están en orden. En caso contrario, deberás cambiar estos amortiguadores a la brevedad.

Chequeo de las luces

Las luces del vehículo también requieren de revisión, pues a medida que pasa el tiempo pierden la capacidad de iluminar adecuadamente. Quienes fabrican estas bombillas aseguran que en un año se pierde un 20 % de capacidad de alumbramiento. Por eso, debes cambiar una vez al año estas luces.