Se les agotó el tiempo a los “hombres de Paco”, un Consejo de Administración de postureo,  que lo único que hacen, no todos, es presumir del cargo como ratones encima de un queso. El Real Club Deportivo de La Coruña es un equipo señor, de los grandes de España, no un equipo de barrio. Solo unos meses para apreciar el desconocimiento de quienes se postularon para llevar las riendas del Deportivo y lo que es por, haciendo el más espantoso de los ridículos.

Prometió el presidente en la última rueda de prensa, que el Deportivo sería viable en Segunda B. En el supuesto de descender, el Club entraría en causa de disolución, como afirmaron esta semana los auditores. Otra de las afirmaciones que hizo el presidente,  que en plazo de quince días anunciaría una noticia que resolvería los problemas del Club durante quince años. Sin olvidar que el presidente Zas, no conocía las amortizaciones que debe hacer el Club a Abanca. Un total despropósito de gestión económica y deportiva.

Hablemos de fútbol, de la otra banda, la deportiva que orquestó Carmelo del Pozo, un tipo incapaz de confeccionar una plantilla acorde con el presupuesto. El entrenador ve fútbol donde solo hay despropósito, es un gran trabajador, pero le faltan arrestos para revertir la situación y no precisamente por falta de profesionalidad, es el ilusionista que ve el juego del equipo de manera diferente al resto de los profesionales, que están en las emisoras comentando los partidos.

La situación es dramática, no se puede parchear por más tiempo, los jugadores hablan de frustración y el hombre de confianza de Carmelo del Pozo, Dani Jiménez, al final del partido dijo que es necesario reaccionar. Escenificó la división del vestuario en el peor momento, sacando trapos sucios que en nada benefician a la unidad, “A lo mejor hay gente en el Fabril que puede dar el nivel”. Reconoció que hubo discusiones en el vestuario. “Creo que es positivo que salte la chispa, a ver si nos vale de algo”. Añadiendo: “Espero que encienda una llama que nos permita ganar”. Menos hablar en ruedas de prensa y hacerlo sobre el terreno de juego.

El Real Club Deportivo de La Coruña, futbolísticamente  se está arrastrando por los campos de Segunda División, sin ideas de fútbol, sin desborde, sin huevos, sin tener lo que hay que tener para revertir la situación, tengo la sensación que hay indolencia, y si me apuran, les pesa el alma. No le gana a nadie, ni a los de su “Liga” Son la Santa Compaña del futbol español, arrastrándose por los campos de Segunda. Un grande de España, miembro del club selecto de los Campeones de Liga y Copa haciendo el ridículo.

En lo económico bien, nos engañan maquillando las cuentas para resaltar su “buena “gestión. “La actividad ordinaria del club dio muy poco beneficio y este año, según el presupuesto dará pérdidas, que solo se cubren por la actividad extraordinaria (ventas de jugadores). Si cada vez tienes un activo menor, la capacidad de generar extraordinarios es menor, y tu futuro es más negro”. Donde está el dinero para comprar jugadores en el mercado invernal? Supongo que habrá salidas para hacer caja, o alguien……

El peor de los partidos de esta temporada se ha jugado hoy en Extremadura. Por dos veces, Manuel Mosquera nos pintó la cara de vergüenza. Basta de disculpas, es momento de dimisiones por dignidad. Sexto partido de la era Luis Cesar que no gana, tiene que haber un cambio de rumbo, que se vayan todos, de no hacerlo, estaremos enterrados en Segunda B y la más que posible desaparición del Real Club Deportivo de La Coruña. Como esto no va a suceder, solo recordar que Fernando Vázquez está a sesenta y cuatro kilómetros de Plaza Pontevedra.

Pintadas en el estadio de Riazor