En la soledad del silencio, la pasada noche escuché hasta tres veces la rueda de prensa, que el lunes ofreció el presidente del RC Deportivo, Paco Zas. He descubierto que le falta cintura para responder, tuve la sensación, cuando la estaba escuchando por tercera vez, que el director general, José Benito y Carmelo del Pozo le habían escrito el guión y el presidente se perdió entre líneas. Estoy convencido que a Paco Zas  le cuentan milongas y por falta de conocimiento, se las traga.  Según Paco, la vida es bella. EL RC Deportivo no es el País de Alicia, Sr. presidente.

Voy a creerle. No es marioneta de nadie. Que Carmelo es el mejor director deportivo de Segunda División. Que Anquela es un entrenador que no se deja manipular. Que los jugadores son culpables del mal inicio de temporada. Que el Deportivo en Segunda B es viable. Que no fue a Panamá a buscar un “comprador” ni a conversar con el «Gallego». Que no escuchó la pitada a Carmelo. Que podríamos ir mejor si ganasemos. Que ir de penultimos hoy es coyuntural. Que enviar SMS para despedir empleados no fue un acto de cobardía por su parte. Que como presidente admites ser el único culpable de lo que sucede. Que en quince días tomará una decisión, ¿será la ampliación de capital? Que los patrocinadores de A Coruña están con el Deportivo. Al llegar a esa parte de la rueda de prensa, me asusté. Qué quiso decir el presidente? Que el accionariado minoritario en poco tiempo será testimonial? Que si no ascendemos y no hay ampliación de capital, pueden pagar el préstamo a Abanca. Que… muchos «Que» y sin embargo, creo todo lo que dijo el presidente, aunque  para interpretaciones, aquellos que escriben con mondadientes en vez de hacerlo con pluma.

Te creo Paco, dejaré de hacerlo si el anuncio que harás dentro de quince días, veinte, treinta o….es la ampliación de capital. Hasta un tuerto puede darse cuenta que la gestión deportiva es un fiasco, la económica tendrás que explicar, el guión que te lo escriban con letra de 28 y no permitas preguntas, puede pasarte como ayer. Constantino Fernández Pico y amigos, sondearon a varias personas para sucederle, tu eras la quinta opción, si, la quinta. Los que más énfasis pusieron en la busca de un presidente, fueron un empresario de hostelería y un abogado de prestigio. Lo dije y lo mantengo, Constantino no se fue por la «pitada» de los deportivistas, elementos exógenos a lo meramente deportivo provocaron que presentara la dimision, para afrontar desde el exterior. con tranquilidad, el asalto al Club. Constantino continua comprando acciones….. O yo, o ni dios.

Carencia de talento, no solo sobre el terreno de juego, sino en el barquillo, en la dirección deportiva, en el Consejo de Administración. Menos mal que en otras parcelas hay personas con talento, que lo demuestran con su trabajo diario. No es preciso ser inteligente para  leer entre renglones, derechos o torcidos, que el Club está secuestrado. El talento se demuestra aceptando la verdad, corregir lo que se hace mal y no agachando la cabeza como la hacen las avestruces ante la realidad. O lo que es peor,  convertirlo en un teatro de marionetas.

Los inteligentes aceptan las derrotas para fortalecerse y ganar en las próximas confrontaciones. Los mediocres, las derrotas las disfrazan con frases,  «seguiremos trabajando para mejorar». Los necios, jamás asumen la derrota. Son los otros los culpables, grave es cuando la huida es hacia adelante corriendo como si fuesen elefantes entrando en Porcelanosa

Nunca he leido entre lineas, leo en renglones derechos las verdades del barquero, Jodido cuando quieren que lea en renglones torcidos sus mentiras. Escribo lo que pienso y lo que aprecio.  Desde hace más de un año vengo denunciando que esta situación podría suceder. No soy sabio ni visionario, simplemente un contador de sucesos, incómodo para quienes hacen de un sentimento su «chollo» particular, o su centro de negocios.

Lo que está sucediendo en el RC Deportivo, recientemente denunciado por el Periódico, antes lo hicimos otros, si no lo remedia un milagro, ni con el asalto de la ampliación de capital, se salva.