Desde la segunda jornada estamos en puestos de descenso y no damos salido de ahí. El personal se lamenta tibiamente, pero no reacciona de forma eficaz. ¿A que espera? ¿A que se consume el descenso y el DEPORTIVO desaparezca? No podemos olvidar que seguimos en Concurso, que aún no hemos salido del Concurso, y ello implica que hay una deuda que pagar y que si no se paga  esa deuda, la consecuencia es la disolución del Club. ¿Alguien cree de verdad que en Segunda B se va a poder pagar la deuda concursal? Siento mucho tener que decirlo pero si la afición se cree eso, es que es una afición compuesta, en su mayoría, por tarados mentales, y entonces sí, entonces es normal que una afición compuesta por tarados mentales acabe en Segunda B o desaparezca. Pero me resisto a creer que en esta afición los tarados mentales, que sin duda son muchos, sean mayoría. Pienso (quiero pensar) que todavía somos mayoría la gente normal. Y esta es la cuestión ¿Qué se entiende por “gente normal” en estos momentos? En mi humilde opinión, creo que gente normal en estos momentos es, sencillamente, la que ve y entiende lo que esta pasando. Y eso que parece tan sencillo cada vez son menos los que lo hacen, porque cada vez abundan más  los que ven lo que pasa pero no son capaces de entender sus consecuencias y otros que entendiendo los efectos, son incapaces de ver lo que pasa delante de sus propias narices. Estamos asistiendo a los efectos de la auténtica descomposición del  DEPORTIVO llevada a cabo por TINO FERNANDEZ, no solo en la faceta deportiva que eso no es sino el corolario o el crisol donde confluye y se funde todo lo demás, sino principalmente en la faceta económica de la que depende de forma muy directa la deportiva. El afán protagonista y especulador de TINO FERNANDEZ lo ha llevado a hacer una ampliación de capital, con la única finalidad y consecuencia de acaparar poder y el control del Club, pero sin que de esa ampliación de capital, se haya derivado ninguna clase de mejora en la faceta deportiva del Club, que es el único efecto justificador de toda ampliación de capital. Incluso podemos aceptar en el plano puramente dialéctico que el control del club por los dos principales accionista (y especuladores), TINO FERNÁNDEZ y los HIJOS DE LA GRAN BIRRA, sea positivo para el Club, si con ese aporte económico se mejora la faceta deportiva, pero ¿Dónde esta el dinero que han aportado? ¿Qué efectos se han producido en la faceta deportiva? Fijémonos en el Almería, el control del club corresponde desde el pasado mes de Agosto al árabe TURKI AL SHEIKH. Lo primero que ha hecho ha sido invertir VEINTE (20) MILLONES DE EUROS en su club entre ellos los fichajes de Appiah (9 millones) y  Núñez  (5,5 millones). Controla el club, (como al DEPOR lo controlan TINO FERNANDEZ y los HIJOS DE LA GRAN BIRRA) pero ese control tiene efectos claros y positivos en la faceta deportiva. El Almería esta en los primeros puestos de la clasificación, es uno de los principales candidatos al ascenso directo y el próximo año estará, previsiblemente, en la Primera División y solo con el valor de esa plaza se habrá amortizado la inversión. Se puede discutir si es mejor que el DEPORTIVO este en Primera División compitiendo por Europa, siendo de la propiedad particular de TINO FERNANDEZ y de los HIJOS DE LA GRAN BIRRA, o que este en Primera División (el único lugar admisible para el DEPOR) sufriendo dificultades para mantenerse. Ese debate es admisible conceptualmente dentro de una situación de normalidad. Pero lo que no es admisible es que TINO FERNANDEZ y los HIJOS DE LA GRAN BIRRA, se hayan hecho con el control “de facto” del DEPOR sin aportar ni un puñetero duro y encima hayan llevado al Club a un grave riesgo de descenso a Segunda B y a correr un cierto y efectivo riesgo de desaparición. Y ante eso, que es evidente, la afición permanece impasible e indiferente. Si ante esta situación, la afición no reacciona, no cabe duda alguna de que es una afición compuesta en su mayoría por tarados mentales. Y si es así, tienen lo que  se merecen.

En esta situación, la única muestra de la capacidad mental de la afición es oponerse y discutir de forma eficaz el control del Club que están ejerciendo TINO FERNANDEZ y los HIJOS DE LA GRAN BIRRA. Ese control se manifiesta con la colocación de PACO ZAS en la Presidencia y por ello, lo que procede es sacudirse ese control, nombrar un nuevo Presidente, independiente, que devuelva el control del Club a los socios y con trabajo, esfuerzo (e inversión) vuelva a la Primera División que es el lugar natural del Deportivo.

No basta gritar unas cuantas veces “¡Directiva Dimisión!” y esperar que a TINO FERNANDEZ y a los HIJOS DE LA GRAN BIRRA, les embargue el arrepentimiento y la vergüenza y se vayan, porque eso no va a pasar. Estamos hablando de capital y el capital no tiene conciencia y por tanto no tiene vergüenza. El único medio útil y eficaz en estos momentos es la sindicación de las acciones de los pequeños accionistas para asistir a la próxima Junta General, y, si es necesario, provocar la convocatoria de ésta. No es posible ya seguir por libre, hay que unirse para defender al DEPORTIVO, quien no lo haga por pasividad, por inacción, por comodidad, por interés o por cobardía, estará condenando a muerte al DEPORTIVO, y será responsable de su muerte, igual o más que TINO FERNANDEZ y los HIJOS DE LA GRAN BIRRA, porque los pequeños accionistas tenemos en estos momentos, la posibilidad cierta y clara de sacudirnos ese control de los citados especuladores, porque los votos de los pequeños accionistas son más, por el momento, que el de los dos citados. Pero tenemos que unirnos ahora; si no lo hacemos, nuestra fuerza no valdrá nada y los especuladores se apoderarán del DEPORTIVO de forma irreparable. Ya están preparando una nueva ampliación de capital para consolidar y reforzar su mayoría. Si lo consiguen, ya no podremos hacer nada.

La “Asociación de Pequeños Accionistas del R. C. Deportivo” ha nacido para servir de cauce a esa sindicación de acciones tan necesaria, para dar un punto de apoyo a los pequeños accionistas para ejercer su (todavía) mayoría. No es el único medio, vale cualquier otro que conduzca al mismo fin. Si por la razón que sea, incluida la antipatía personal (espontánea o provocada por la prensa) que podamos despertar en muchos pequeños accionistas todos o alguno de los miembros constituyentes de esta Asociación, los pequeños accionistas no están de acuerdo con esta Asociación, tienen que crear otra, hacer lo que sea, pero tienen  que sindicar  sus acciones, porque ante una Junta solo hay dos posibilidades: la petición pública de representación, que corresponde al Consejo y la sindicación de acciones que corresponde a los socios. Y tienen que hacerlo antes de          descender a Segunda B o antes de que los especuladores hagan una nueva ampliación de capital, porque si  pasa cualquiera de esas dos cosas, entonces será sumamente difícil (o imposible) la solución.