Los nervios, la tensión y la pérdida de control se están cebando con los ya pocos afines que le quedan a Álvaro Santos en la provincia de Lugo, perdiendo el control de todo, desde la Diputación, Partido y lo que es peor para un político, las formas.
Los políticos provinciales están en funciones y nunca mejor dicho, con una insurrección nunca vista en una diputación de España, en contra de un grupo de gobierno y logrando aglutinar a sensibilidades contrapuestas, con la única intención de poder volver a la normalidad a la institución provincial.
Contra las cuerdas se encuentra Álvaro Santos donde tan solo la impunidad de Ferraz o de O Pino pueden mantenerlo con opciones de ser Diputado y por consiguiente mantener el control del partido en la provincia. Álvaro fue elegido democráticamente por los socialistas de la provincia de Lugo, son ellos y no el aparato del Partido, quienes deberán alejarlo de los puestos de responsabilidad.
A tenor de lo que se ha visto hasta ahora, el mayor «enemigo»  de Gonzalo Caballero en la provincia de Lugo, desde que se puso al frente del PSdeG, lanzó un órdago, advirtiendo que  sería capaz de jugar a la contra, con la única finalidad de obstaculizar el camino socialista a la presidencia de la Xunta de Galicia.
El aparato del Partido es una apisonadora, Santos un superviviente que nada contracorriente a favor de quienes lo eligieron. Falta ver si se acaba su etapa política,  o le dan vida para que no moleste y entre en el redil.
Es momento de reflexión y no perder la perspectiva. Los votantes están por encima de los políticos, de ahí la pérdida de credibilidad de los mismos, que no saben administrar los resultados, da la sensación que están haciendo uso fraudulento del patrimonio que le otorgaron los votantes.
Se está jugando con los votantes de la provincia de Lugo, ninguno de ellos votó directamente a Gonzalo Caballero ni a Alvaro Santos, la guerra cainita entre las familias del PSOE lucense y gallego, resta credibilidad a una futura gestión en la entidad provincial de la dupla PSOE-BNG, ya que nace viciada desde el inicio de mandato.
Los nacionalistas son meros observadores, sabedores que Lugo puede ser la punta de lanza para  continuar avanzando, forman parte del gobierno local y lo harán en el provincial. La milonga de bloques de derechas e izquierdas, ha convertido a la política en su simple mercadeo de intereses y mantenidos, alejados de los votantes. Menos mal que aún quedan políticos honestos en todos los partidos. Recuerdo lo que decimos cuando hablamos de meigas:  «Eu non creo nas meigas, mais habelas, hainas». Políticos honestos hailas/os afortunadamente para la política.
Cronología de Álvaro Santos
Sus detractores dicen que Alvaro Santos Ramos llega al PSdeG tras la negativa de Antonio Muiña de incluirlo en las listas del PP de Friol.
Concejal de Friol, se convierte en diputado provincial ayudado por la dimisión de un compañero.
Gómez Besteiro, el que hoy reniega de él, lo promociona sin control, al igual que los responsables del gabinete de comunicación de la Diputación y del Partido. Desplaza a González Santín, Secretario Provincial del PSdeG, logrando su caída en una rocambolesca historia.
Se incluye en la lista de Manuel Martínez para ser Diputado Provincial, para luego darle la espalda,  En el circo de la Diputación, se erige en portavoz y se hace acreedor del control del partido.
Se presenta a las primarias provinciales contando con el apoyo de la Diputación de Lugo,  apoyado por algunos miembros de la Ejecutiva Gallega. Tras ser elegido Secretario Provincial, crea un grupo de afines en la sede del Partido y otro en la Diputación Provincial, la mayor parte de ellos, con el único mérito de ser amigos personales.
La exagerada campaña mediática de la Diputación, pagada con dinero público,  se centra en su imagen, denostando a varios diputados, incluso al bueno de Darío Campos, que no estaba ni para la fotografía. En su afán de querer controlarlo todo,  se convierte en el Willy Fog del PSOE provincial, inaugurando y «regalando, cual Baltasar,  dineros del gobierno de la Diputación» a quienes podían apoyarlo.
Intenta en diferentes ayuntamientos priorizar el control en los concejales a elegir, en lugar de buscar los mejores gestores para ilusionar al electorado, aprovechando las sinergias del Partido.
En un claro pulso a Gonzalo Caballero,  contraprograma diferentes actos el mismo día y hora que los organizados por el Secretario General, llegando incluso a desplantes en actos oficiales al Secretario General gallego, no asistiendo a actos programados con dirigentes autonómicos en la provincia de Lugo.
Intenta postularse para las primarias autonómicas en contra de Gonzalo Caballero, siendo descartada esa opción por parte de otros líderes autonómicos.
Se acentúa la guerra cainita con el distanciamiento con la ejecutiva gallega.
Hay problemas en varios nombramientos en la provincia, dependientes del gobierno central, bloqueando al líder autonómico.
Los responsables de la ejecutiva gallega del PSdeG son denostados en la provincia y les busca contrapesos internos.
Miembros importantes de la ejecutiva provincial se empiezan a separar de las decisiones, entre ellos el propio Tomé, posible próximo Presidente de la Diputación de Lugo.
Importante jaleo en las listas a las generales con triunfo en este caso para la ejecutiva gallega.
Purga a todos los orozquistas e incluso besteiristas de la lista para las elecciones municipales, buscando el control absoluto para la pelea por la Diputación. Se blinda en Lugo para no caer destrozado en Friol, convirtiéndose en paracaidista de las listas de Lara Méndez, lo que provoca, entre otras cuestiones, que los socialistas lucenses retrocedieron el 3,5 % con respecto a las últimas elecciones municipales. Lugo ha sido la única de las siete grandes  ciudades gallega donde los socialistas no supieron aprovechar el avance del PSOE.
Corta imágenes de forma continua en las que aparecen miembros de la ejecutiva gallega, para evitar su presencia, lo que provocó en más de una ocasión, fuertes discusiones con responsables de prensa, que han mantenido su integridad profesional en todo momento.
Pasividad absoluta en ayuntamientos gobernados por el PSOE, no afines a sus intereses.
Nada más pasar las elecciones, incumplimientos en los anuncios en algunos partidos judiciales.
Intento de cohibir a los medios de comunicación, algunos lo vivimos en nuestras propias carnes, olvidando Santos, que la libertad es patrimonio de la verdad.
Cuentan varios militantes que la presión interna llevada a cabo por Santos es insostenible , de modo que ya no tiene con él a varios de sus asesores y acólitos, que están intentando reposicionarse para buscar sus intereses personales, o sea, el sueldo de fin de mes.
Será el fin del «alvarismo» que nunca existió? Gonzalo Caballero quiere suceder a Feijóo, para ello necesita la unión de los socialistas gallegos, sin fisuras. La «operación sin bisturí» que pretende hacer en Lugo el Secretario General, pasa por «esquecer» recientes tiempos pasados y arar todos en la misma dirección para recolectar buen fruto, o buscar alternativa al Secretario Provincial. En política todo es posible.
La política es un juego de chanchos, donde los afines, cuando el mantenedor cae en desgracia, se convierten en  Pilatos, utilizando la jofaina para lavarse las manos.