El Partido Popular está abriendo brecha en varios de los sectores flojos con los que cuentan los socialistas de cara a las elecciones municipales, como por ejemplo el hándicap importante de contar con Álvaro Santos en las listas electorales en Lugo, tras sus conocidos fiascos en Friol y en la gestión en la Diputación. 

Uno de los puntos débiles de los socialistas es el deporte, en el que tras la gestión casi inmaculada de Díaz Grandío, el Ayuntamiento vivió una importante caída en el apoyo de varios destacados del deporte lucense y con una casi nula capacidad de atracción electoral, por parte de Miguel Fernández.
En esa muestra de poderío, el cartel de invitados de lujo en esta noche, es muy complicado de mejorar en la palestra electoral del próximo día 26 de Mayo.  El Emevé está totalmente volcado con los populares, incluso llegando a tener cantos de sirena su Presidenta, al igual que lo hacen otros clubes y personal cercano a asociaciones y federaciones.
Por todo ello, Tito Magaride, Ramos Misioné o Bibí Bouza, podrían sumar importantes apoyos en el dejavú por hacerse la derecha con los 13 de rigor, mientras que otros como Vallejo suponen un respaldo claro para Ramón Carballo. A su vez, Manuel Castiñeira a día de hoy es irrelevante, solo con poder para recibir unas subvenciones de los socialistas, para los cuales hace que trabaja, aunque después, lo contrario.
Otros frentes abiertos son el Medio Rural con una importante debilidad, el voto de centro que acaparaba López Orozco o la recomposición de la relación con los funcionarios municipales tras quedar seriamente dañada en esta legislatura.
La verdad, mucho le queda al PP por arreglar a partir del próximo día 26.