Este título viene  a emular, en la proximidad del 2 de Mayo el contenido del famoso Bando de la Independencia del alcalde de Móstoles  “Españoles, la patria está en peligro, acudid a salvarla”. El día 24.4.19, LA VOZ DE GALICIA decía que “La diferencia entre jugar en Primera División o en Segunda ahora mismo es de varias decenas de millones de euros”. Es totalmente verdad. El artículo 5 del Real Decreto de la explotación de los derechos audiovisuales del fútbol dice claramente que el 90% de los ingresos televisivos de la LFP se asignará a los clubes y entidades de Primera y el restante 10% a los de Segunda. Esa es la proporción: 9 á 1. El Convenio de Acreedores de LENDOIRO (anterior al Decreto) estaba previsto para los ingresos de Primera División. Se preveía también que el Deportivo pudiera estar en Segunda  un máximo de cuatro temporadas en 17 años, pero si está más tiempo (ya llevamos dos) el Convenio no podrá cumplirse y la consecuencia será la liquidación y la desaparición del Club. Y eso lo sabe FERNANDEZ. Se ha ido porque sabe que la supervivencia del Depor depende de la Primera División y la Primera División depende mayoritariamente de este año, porque este año tenía una ayuda al descenso de 10 millones más que el próximo año. Y si este año con unos VEINTE MILLONES de presupuesto no consigue ascender, el próximo año, con DIEZ MILLONES de presupuesto será mucho más difícil y si sigue más tiempo en Segunda División no va a poder hacer frente al Convenio de Acreedores y eso supone la desaparición del Deportivo. Solo un dato: en la temporada 2013/14 se amortizó la cantidad de 25 millones (21+4) que era más que todo el presupuesto de la presente temporada 2018/19. Estamos en el verdadero riesgo de la desaparición, más, mucho más,  que el 31 de Julio del 2.013.  La situación es de extrema gravedad y ante esa extrema gravedad todo el deportivismo, y también LA VOZ DE GALICIA tienen la ocasión de reconocer que la única persona de esta ciudad que puede revertir esta situación es LENDOIRO, cobre o no cobre, cometa o no irregularidades contables y cene o no todos los días a costa del club. Todo eso es irrelevante a la hora de la verdad.  Ahora, lo prioritario es salvar al Depor, y el único que puede hacerlo es LENDOIRO. LA VOZ DE GALICIA sabe desde los tiempos de LEIRACHÁ que lo fundamental en un club de fútbol son los jugadores y que para tener jugadores buenos hay que tener directivos que entiendan de fútbol. Sabe que LENDOIRO es capaz de conseguir mejores jugadores con cien mil  euros que cualquier otro con un millón. Sabe que LENDOIRO tiene abiertas las puertas del Madrid, del Barcelona, del Atl. de Madrid y de la mayoría de los clubes de España y de muchos del extranjero para conseguir jugadores de primer nivel a precios accesibles. Sabe que LENDOIRO distingue perfectamente por sí mismo (sin necesidad de Secretarios Técnicos burocratizados) cuales jugadores  son de primer nivel y cuáles no. Y sabe. muy bien que en un club de fútbol, (el Deportivo, indudablemente, lo es), lo único importante es el fútbol y todo lo demás es accesorio e instrumental, aunque por razones muy particulares le convenga defender el mito de la famosa “imagen fiel” según la cuál Messi vale cero (¿Quien se cree eso, de verdad?).  No podemos dejar el futuro del equipo en manos de simples empleados como ha hecho FERNANDEZ que, ante su ignorancia en materia de fútbol, ha tenido que dejar las decisiones más importantes del Club que son las contrataciones de jugadores y entrenador (esto es un Club de Fútbol, a ver si nos enteramos), en manos de empleados, como Richard Barral y Carmelo del Pozo. Todos los buenos aficionados saben que el fútbol está plagado de grandes empresarios que, después de triunfar en sus empresas, han fracasado estrepitosamente en el fútbol porque un Club de fútbol no es solo una empresa, es mucho más. Y si bien es cierto que importa saber de empresa, importa mucho más saber de fútbol, y el que no sepa de fútbol que no venga porque al Deportivo no se puede venir a aprender y menos ahora; hay que venir aprendido de casa. Estamos en una situación de emergencia y tenemos que priorizar: primero salvar al Depor para que el año próximo, (si no éste mismo), vuelva a Primera, después, todo lo que ustedes quieran. Porque si el Depor no vuelve a Primera, corre el serio riego de desaparecer. Y les puedo asegurar que esto no es ninguna exageración.

 Por eso hay que unir fuerzas, hay que superar la división del Deportivismo pero para ello hay que tener ideas comunes y claras, y lo primero, es que: tenemos que ser muy consientes de que estamos en una emergencia. Y por eso hay que dejar a un lado los egos que impidan la colaboración o que venga al Depor gente ignorante de fútbol, sin ninguna experiencia en él, a figurar, a buscar protagonismo o a usarlo como plataforma para hacer negocios, como ha hecho FERNÁNDEZ con el resultado que ya estamos viendo. ¿Es que no vamos a aprender? No podemos cometer el mismo error, necesitamos un Presidente que entienda de fútbol, que tenga experiencia en fútbol y que tenga los contactos necesarios en el mundo del fútbol. Y ese es LENDOIRO. No hay nadie más. Eso no impide que se pueda criticar a LENDOIRO, que es antipático para mucha gente, que, sin duda lo es o que haya cometido graves errores de gestión como crear a costa del club un  conglomerado de empresas inútiles en las que haya enchufado a sus hijos y otros familiares, que, sin duda los cometió. No es perfecto (nadie lo es), pero tiene dos cosas que nadie le puede negar. la primera, que no se ha llevado un solo euro del Depor en 25 años, como quedó acreditado después de una exhaustiva y rigurosa instrucción judicial de más de cuatro años y la segunda, que es la persona que más sabe de fútbol de esta ciudad, la más conocida y reconocida en el mundo del fútbol y la que mejores contactos de fútbol tiene a nivel nacional e internacional. Y estas dos cosas son lo único que cuenta para salvar al Depor en estos momentos de aguda crisis deportiva  y económica.

El Deportivismo no se puede permitir volver a cometer el mismo error que cometió con FERNANDEZ, entregándose a un presidente que no sepa de fútbol, sea empresario, informático o (como dice el credo de Palacagüina), “arquitecto, ingeniero, artesano, carpintero, albañil o armador”. Lo único que se necesita es que sepa de fútbol, sea cual sea su profesión, su nivel económico o su status social. Ahora, todo el Deportivismo, y además LA VOZ DE GALICIA, tiene que demostrar su verdadera posición, tiene que demostrar donde está. Tiene la oportunidad de demostrar si le interesa el Deportivo y, por extensión,  La Coruña, o le interesa solo su ego, su soberbia y el odio enfermizo de su editor contra LENDOIRO. Según la posición que adopte, los deportivistas (y por extensión los coruñeses) sabremos si está con el Deportivo y La Coruña o no. Y si esta con el Deportivo, los ciudadanos de La Coruña, como se dice en el juramento (o promesa)  de los cargos  públicos, tendrán que  premiárselo, y si no está, tendrán que demandárselo. Que en el presente caso quiere decir comprar LA VOZ DE GALICIA o no comprarla. LA VOZ DE GALICIA puede poner las cosas fáciles o difíciles al Deportivismo, lo que ya no puede hacer, es evitarlas. Con LA VOZ DE GALICIA o sin ella, el Deportivismo tiene que hacer todo lo necesario para que vuelva LENDOIRO. Estamos en una verdadera emergencia. Si ahora el Deportivismo se vuelve a equivocar al elegir Presidente, quizás pueda ser ya  irreparable.