Bien sea para las personas que van a empezar con la aventura de ejercitar su cuerpo en el gimnasio y llevar una vida sana y equilibrada, o para quienes ya están en ese duro proceso, descubrimos las claves para poder conseguir un cuerpo totalmente de gimnasio

La preocupación por llevar una vida sana con una alimentación equilibrada y realizando ejercicio físico a diario, se ha convertido en un modo de vida cada vez más común en la actualidad. Pero de la teoría a la práctica hay un gran trecho, y también es muy común ver como muchas personas se apuntan a un gimnasio con la idea de adelgazar o fortalecer su físico, abandonando el reto a las pocas semanas al no ver resultados. Adelgazar, cuidar o potenciar el físico requiere de tiempo y constancia, no es cosa de dos días, y si somos pacientes y no tiramos la toalla podemos conseguir grandes avances en nuestro cuerpo, el cual estará muy agradecido.

A continuación os contamos las 5 claves para conseguir un cuerpo de gimnasio:

Paciencia, constancia y disciplina

Seguramente son las tres cosas más importantes que vamos a tener que respetar si queremos ver resultados a medio-largo plazo en nuestro físico. Quemar grasas y fortalecer nuestros músculos es un proceso de constancia diaria, siempre bajo una disciplina respetando las pautas de ejercicio y cumpliéndolas día tras día. Si somos pacientes, dentro de un tiempo medio podremos observar resultados, algo que hará que no nos rindamos y continuemos con ánimos reforzados y con más confianza en nuestros ejercicios, pero siempre manteniendo los principios de paciencia, constancia y disciplina. Alcanzado este punto puedes ser capaz de todo.

Alimentación sana y equilibrada

Aunque es algo recomendable para todo el mundo, en este caso para quienes ejercitan su cuerpo es sumamente importante la alimentación y seguir una dieta específica. Eliminando azúcares, sales industriales y grasas transgénicas, aumentando la cantidad de ingesta de frutas, verduras y cereales además de proteínas animales como el pollo, el pavo o la ternera. Combinando toda esta alimentación con suplementos nutricionales ricos en proteína y creatina o mediante los esteroides inyectables podemos aumentar el volumen y la calidad muscular de manera acelerada. Eso sí, siempre siguiendo las indicaciones de cada producto.

Llevar una vida activa

No hay nada peor que ir de casa al gimnasio y viceversa. Si no queremos perjudicar a nuestro cuerpo, tenemos que llevar una vida físicamente activa. El mero hecho de pasear a diario ya supondrá un ejercicio complementario perfecto para nuestro trabajo en el gimnasio. Practicar cualquier deporte, realizar actividades de ocio además de tener una ocupación laboral hará que evitemos el sedentarismo.

Conocer nuestros límites

No todo el mundo tiene la misma constitución física ni las mismas capacidades, por eso es importante saber dónde está nuestro límite y respetarlo. Nunca debemos sobrepasarnos en el ejercicio físico y saber cuándo el cuerpo dice “stop”. No hay prisa, seguro con el paso del tiempo podremos ir superándonos de una manera natural y acorde a la capacidad de cada uno, nuestro físico cambiará y la capacidad también.

Respetar las horas de sueño

La hora de dormir y el tiempo que empleamos para ello es vital de cara a conseguir un estado físico y mental óptimo. Si dedicamos una parte del día a ejercitarnos, el sueño será fundamental para que nuestro cuerpo asimile los cambios que se están produciendo. En ese estado de reposo es cuando nos recuperamos físicamente, por eso es muy importante tener un hábito adquirido de dormir entre 7 y 9 horas. Nos levantaremos con la mente despejada y el cuerpo como nuevo. También podemos llevar a cabo distintos ejercicios de relajación antes de dormir para conciliar el sueño de manera más profunda.

Siguiendo estas 5 claves con paciencia, constancia y disciplina podremos conseguir un cuerpo de gimnasio. El camino será duro pero el objetivo final cumplirá con creces las expectativas.